| .Recuerda que cuando se abra el telón no debes mirar al público. Serénate y haz tu parte de la obra. El grotesco es así, es el conjunto de los personajes y no el brillo de uno solo lo que ilumina la escena. No te olvides de ignorar a los payasos en zancos; tampoco olvides esquivar las pelucas artificiales. Ponte el traje más ridículo que encuentres; mientras mas atención captes mejor. Y sobretodo, actúa por tí solo. Sé uno con los demás, sean una multitud. Un gran grupo de gente junta que de tan junta no se ve; no se escucha. Prepara tus líneas, recuerda que no hay interlocutores. Grita fuerte; todos hablarán al mismo tiempo de distintas cosas y el que se hace escuchar gana el aplauso. Sé cálido, sé convincente; sé todo y a la vez no seas más que todo; de a uno forman la gran masa chillona de voces sin sentido. Represéntate bien; que en la Torre de Babel no hay más que palabras cayendo y el gesto cuenta tanto o más que el pensamiento. Y aunque a veces suenen cercanas las otras veces, nunca olvides que todos tienen el papel de solos y por lo tanto vos también estás solo. La traición y la mentira son corrientes en estas escenas; la soledad en medio de la masa es más grande que en soledad. Recuerda bailar, mover los brazos. Pide mucha ayuda, pero nunca la devuelvas. Y acostúmbrate a estar rodeado de gente por fuera igual por dentro diferente; porque cuando baje el telón los disfraces vuelven a sus perchas polvorientas de siempre y cada uno toma un taxi diferente.
¿Estás listo?
Llegó la hora de nacer. |
| .Raziel. |
Labels: Poesía Narrativa
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