Day 19 Part 28

| .Las arabescas vueltas de la vida me resultan barrocos adornos de una triste línea discontinua. Siento un suave ondular en mi vida como vuela una hoja perdida, arrojada a la brisa del mar. Siento muchas emociones; pasos de baile y giros artísticos. Miles de vueltas, en un ir y volver incesante. Como un tímido violín embebido en nostalgia, escucho cada sonido y cada silencio presente. Me tomaré mi tiempo y observaré el vacío de la realidad. Ah, qué triste es vivir y qué bella es la vida. Tan simple y compleja a la vez, como un amor de verano, como un beso de despedida. La puesta en escena hoy me presenta la inconsistencia del humano, el baile del vivir; la ironía de la muerte. Tan artístico es el conjunto, tan vivo y tan patético al mismo tiempo. Un austero adiós en silencio. Embelesado, ensimismado; resignado. Con concentración, no dejaré que interrumpan los de afuera. Ellos, los constantes, los molestos; sentimientos. Los del amor y la guerra, la paz y el odio; la tolerencia; la represión y el oprobio; la sexualidad y el libertinaje; los de las armas de fuego y los juguetes de guerra, los de los papeles inválidos e invalidadas reglas; diferentes e indiferentes, marginados, separados, desunidos; los del mundo agonizante; los egoístas; los incapaces; los infalibles criminales de la vanidad y el poder de imposición. La basura, el aroma, la sangre, el sexo, las lágrimas, el pudor, la mirada, el dolor, los abrazos, los gritos, el llanto, la pasión, la ira, los tercos, incoloros, los sabores; la indignación. En fin, no dejaré que interrumpan los que aún viven -sobreviven- la realidad que les toca. Y volaré entre los brazos de las vueltas, me distraeré con la coyuntura de la rutina; y con la rutina fuera de la rutina. El quehacer del día a día, y aún así vivo en donde no hay más que pensamientos, plenitud. Un salto, un paso; tres giros, un adorno. Y en el ciclo de siempre rescato en mí la soledad que no encuentro afuera, me aíslo y bailo sin cesar. Bailo, porque es bello bailar, bailar una vida de siempre que; aunque el mundo siga llorando; algún día ha de terminar. Y hasta que ese día termine, el violín seguirá desgarrando pasiones, el humano seguirá destrozando oportunidades. Yo seguiré bailando.
Ah, qué triste es vivir. Y qué bella es la vida. |



| .Raziel. |

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