| .Hoy mi caminar es seguro. Paso firme, camino con los ojos cerrados. Confío en mí, sé que no caeré.
Hoy el cielo me susurra sus secretos, el asfalto delinea la ciudad.
Hoy el viento acaricia mi rostro y las hojas caídas desdibujan el paisaje. Camino seguro, no tengo nada que temer.
Hoy el tráfico se detuvo, el silencio mantuvo rehenes y el ensordecedor murmullo humano está entre ellos.
Hoy el amor y el odio hicieron tregua, los relojes se detuvieron, la vida avanzó.
Hoy camino por las calles solitarias, hoy el suave murmullo del mar me sirve de almohada.
Hoy las nubes quedaron estáticas, los callejones se iluminaron, los árboles se vencieron.
Hoy las luces son más brillantes, las sombras más oscuras.
Hoy la música es mi andar, mis zapatos son el compás y mi sobretodo los acordes de un bandoneón.
Hoy correr no sirve de nada, no hay de qué huír ni hacia dónde ir.
Hoy el éxtasis es un trance del que no quiero salir.
Hoy mi sonrisa es confidente del destino, mi carisma conmueve al futuro.
Hoy soy suficientemente ágil como para recordar sin caer en pena y actuar sin pensar.
Hoy pienso vivir y vivo pensando que la vida es vida y nada más.
Hoy duermo despacio, hoy la vigilia es sueño también.
Hoy mis pensamientos flotan en el aire, tranquilos y silenciosos.
Hoy soy nada y nada más que ser me interesa. Porque hoy el tiempo está en mis manos, mi alma descansa en paz, mis ojos miran hacia adentro y mi pulso es firme y recto.
Hoy nada me importa. Porque hoy yo soy. |
| .Raziel. |
Labels: Poesía Narrativa
0 comments:
Post a Comment