Comenzó la batalla y vos no te preparaste. De golpe recibiste la cachetada y te largaste a llorar. Así las cosas, llorando devolviste la gentileza, y, repito, comenzó la batalla.
Y fue terrible: Golpe tras golpe, regurgitabas de asco en medio del baño de sangre. Los olores se mezclaron: Lágrimas, sudor, sangre. ¿Adrenalina? Qué te van a hablar de adrenalina a vos que siempre fuiste la reina de las maricas. De casualidad que lo más emocionante que hiciste en tu vida fue mirarlo fijo a los ojos durante más de 5 minutos. ¡Y de adrenalina te van a hablar!.
Aún así, no arrugaste. Comenzó la batalla y cargaste con todo lo que pudiste, y nada mal para un novato le rompiste más huesos que ilusiones. A vos ya te dolía el cuerpo todo, pero ¿qué te importaba? Si, total, cuando duele el corazón lo demás no se nota.
¡Qué terribles estas palabras! Jamás supiste animarte a decir la verdad, reconocelo de una vez. Y por más pendejo que suene, yo no hago más que decir lo que siempre pensaste. ¿Inmaduro? Serás vos.
¿Y cuántos dientes perdiste? Seguro tantos como él, fue bastante reñido. Pobre, ya le debía doler el alma cuando encontraste con qué darle. ¡Y con qué morbo! No veía tanta violencia desde la última guerra. ¿Será que te descargaste? Tantos años en silencio deben haberte cargado las pelotas de furia.
¡La impotencia! ¿O qué creías que fue, tu genial gancho? Dejate de joder, para que un débil como vos pegue tanto es o por alcohol o por bronca, y sobrio estabas.
¡Sí, esta vez nada más! No te me hagás el santo, vos sabés mejor que yo las veces que te habrás puesto en pedo por no querer enfrentarte con vos mismo. ¡Lo ocultaste, pero a mí no me cagás, yo lo sé! No mientas conmigo porque no sirve.
Al fin y al cabo, tan marica y tan educado, te terminaste enfrentando, comenzó la batalla y te re cagaste a trompadas. ¿O no es así? Y ahora no tapes todo, ¿para qué? Si yo también soy vos y él era yo.
Ahora, tapá ésta: ¿Qué vas a hacer con tu vida?
Labels: Poesía Narrativa
0 comments:
Post a Comment